1 nov. 2016

Tras 2 meses, ¡Madrid!



1 de Noviembre de 2016.
Nada menos que 2 meses han pasado ya desde que regresé a España.

Muchos cambios, readaptación, reencuentros y volver a buscar mi hueco en esta ciudad que fue la mía y que lo sigue siendo a pesar de haber estado fuera 3 años.
2 meses de un ritmo frenético y con pocos momentos de reflexión pero llens de ilusiones y nuevos proyectos.

Durante las primeras semanas Shanghai y China se me aparecían en cada rincón y cosas que en sus día fueron totalmente normales, dejaban de serlo y provocaban en mi sorpresa y/o admiración.

Oír mi idioma por todas partes y poder escuchar (sin querer) conversaciones ajenas.
Ser capaz de leer y comprender anuncios y cada uno de los carteles a mi paso.
Que los coches me dejen pasar en un paso de cebra
El no sentirme agobiada al entrar en un comercio solo a “echar una ojeada”
Poder pisar las zonas verdes y disfrutarlas no solo con la mirada
Salir un Domingo y ver las tiendas cerradas
EL CIELO AZUL DE MADRID
Las calles impolutas y libres de obstáculos.
Ir al “super” y querer comprar absolutamente TODO
Ver los productos que en Shanghai eran “top” y que aquí están a la orden del día como el chocolate o los cereales de desayuno, un buen filete de ternera o un pescado bien preparado.
El que la gente te hable por la calle o en la cola del “super”
O que la ropa no salga hecha una BOLA de la lavadora
Pequeñas cosas, pequeños detalles que poco a poco me hacen reencontarme con todo lo que hace 3 años dejé atrás para enfrentarme a una nueva realidad.
Aún hoy, me siento un poco turista en Madrid, plano en mano y fijándome en cada pequeño detalle, observando con curiosidad y buscando las 7 diferencias.
Miro hacia arriba, contemplo los edificios y sus fachadas, sus balcones y ornamento, tan diferentes según la zona, pero tan tradicionales y característicos.

Redescubrir Madrid y España es indirectamente una oportunidad que me ha dado también Shanghai, volver con otra visión de las cosas, con otra forma de mirar y de apreciar la riqueza de nuestro país y nuestra cultura.

Gracias (de nuevo) Shanghai.