15 mar. 2016

Cambio de rumbo.



Creo haber tomado una decisión, otra de esas que te hacen tambalear, de las que te hacen sentir miedo a la vez que ilusión, incertidumbre a la vez que certeza.

Una de esas en las que el apoyo y consejo de los que más quieres es imprescindible, de las que tardas semanas, incluso meses en tomar, de las que estudias a fondo y barajas todas las posibilidades, los pros y los contras, las probabilidades de acertar o de fallar.

Quizás le demos demasiada importancia; sin que nos demos cuenta, se trata únicamente de una serie de factores, situaciones que de alguna manera se alinean en el espacio tiempo y que indican que es la hora, que ese momento ha llegado, el de cerrar y abrir una nueva etapa.
Que eso que pensabas tan lejano hace unos años, cuando llegaste, está ya aquí. y que otro pistoletazo de salida está a punto de sonar.

Aún quedan unos meses, pero ya creo vislumbrar la línea de meta y a solo escasos metros, otra nueva, intacta aún, pero con todo a punto para comenzar a correr de nuevo.